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Mucho se ha hablado esta semana de pistoleros, guerras mundiales, etc etc, y es que un Hércules- Elche (o a la viceversa, en este caso) no es un partido cualquiera, sino "La madre de todas las batallas (futbolÃsticas, se entiende)" en esta provincia.
Está claro, que lo que se juega en este partido son algo más que tres puntos, y quien no lo entienda de esta manera, está condenado a la derrota, tal y como le sucedió al equipo herculano en el partido de ida. Pero en el partido disputado el pasado domingo, se notó el cambio de actitud, lo cual tuvo su reflejo en el marcador final.
Un "duelo al sol" que comenzó cuando el reloj de la Igles...digoo, del electrónico del MartÃnez Valero, marcaba las doce en punto, y que se prorrogarÃa durante algo más de hora y media.
El primer tiempo, se caracterizó por la igualdad entre ambos contendientes, aunque con una mayor posesión del conjunto ilicitano. Sin embargo, aquello tampoco se traducÃa en ocasiones claras de gol; con la pólvora ilicitana mojada, el Hércules permanecÃa atrincherado en su campo, y se limitaba a contener el avance rival, rehuyendo el cuerpo a cuerpo, y limitando su ataque a la guerra de guerrillas comandadas por Gilvan y Sardinero que, una semana más, eran auténticas bayonetas por ambos flancos.
En el segundo tiempo, las cosas cambiaron. Y es que el equipo ilicitano, acusó el esfuerzo realizado durante la primera mitad, permitiendo que los combatientes herculanos estiraran lÃneas. Las incursiones herculanas cada vez llevaban más peligro, y por fin en el minuto 72, Abel Aguilar, hizo la primera diana, en un gol conseguido en circunstancia parecida a la que materializó MÃchel la semana pasada ante el Celta, y a la cual aplico la misma opinión que entonces (máxime cuando Generelo al ver que no "pica" nadie, se levanta del suelo). Minutos después, era Aganzo quien cogió su fusil, y en una jugada de perseverancia y algo de fortuna, cruzó la lÃneas enemigas, y volvÃa a batir la meta ilicitana, dejándolo tocado y hundido. Finalmente, fue Carlos Calvo, quien con un obús (y vaya tiro, el de Carlos Calvo), una folha seca digna de cualquier jugador de renombre, ponÃa fin a cualquier intento de reacción por parte de los defensores del feudo ilicitano, quienes no tuvieron más remedio que hacer ondear la bandera blanca en señal de rendición. El Hércules habÃa conquistado la plaza de su eterno rival.
El Hércules no es ya ese equipo binario y temeroso que tanto he criticado jornadas atrás, ha tomado conciencia de sà mismo y de sus posibilidades. Se ha convertido en el "Skynet" que tiene fijo su objetivo y clara la manera de llegar hasta él.
Mes duro el que se presenta, con jornadas a mitad de semana, donde se va a poner a prueba la resistencia fÃsica y mental de los aspirantes al play-off y al ascenso, pero eso será hacia mediados de mes. Por de pronto, el nuevo envite que debe superar el equipo se llama Unión Deportiva AlmerÃa, y esa, será otra batalla. Macho Hércules.
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